sábado, 3 de diciembre de 2016

El Carbunco... ¿Arma biológica?

Como ya mencionamos en una entrada anterior el carbunco (anthrax en inglés), aguda y grave que puede afectar a todos los homeotermos,  incluído el hombre. 


Esta enfermedad tiene también una peculiaridad, que es tremendamente contagiosa y por ello ha sido empleada en ciertas ocasiones como arma biológica... Vamos a verlo.

Algunas de las primeras descripciones que se han realizado de esta patología tienen fecha de 1941 en los años de ña Segunda Guerra Mundial, aunque los medios comenzaron a darle importancia en la Guerra del Golfo entre 1990/1991. 

Existen teorías de que esta enfermedad fue mencionada ya en el libro del Génesis tanto en la quinta plaga (animales herbívoros) como en la sexta en humanos; parece ser que apodaron a esta enfermedad la "asesina de egipcios".

Tanto científicos del gobierno de EEUU como de Reino Unido han estudiado el bacilo del carbunco como posible arma biológica desde la Segunda Guerra mundial. ¿Qué pasó con esta enfermedad en aquella época entonces? No se empleó el carbunco como arma biológica en aquel momento, pero si es cierto que hubo muchos contagios y se empezó a investugar, estos fueron los resultados obtenidos por cada uno de los países:


Alemania (1939-1945)
Entre los países que contaban con armas biológicas entre sus artefactos de guerra, estaba Alemania. Controladas únicamente por decisión y orden de Hitler, bajo un estricto control y normas de seguridad. Las medidas de seguridad eran las mismas que para los gases venenosos. 

Japón (1937-1945)
La historia oscura que relaciona a Japón con esta enfermedad incide directamente en los experimentos por medio de la Unidad 731 en China, desde 1937 hasta 1945. Utilizaron a varios miles ciudadanos para infectarlos, siendo la unidad 731 fue aniquilada y los archivos destruidos.

Estados Unidos (1945)
En 1945, con Japón ya en la rendición, los Estados Unidos negociaron la eliminación de todos los cargos de guerra que habían caído sobre ellos a causa de los programas de guerra biológica en Japón, a cambio de los informes sobre la patología en tejidos causados por el Ántrax en seres humanos. La existencia de esos experimentos no fue reconocido por Japón hasta que la Corte Suprema determinó en Agosto de 1998, que los experimentos eran bien conocidos en los círculos científicos.

Gran Bretaña (1939-1945)
Gran Bretaña comenzó a ivestigar en armas biológicas cerca del año 1940, basandose en un plan: la creación de alimento, en forma de tostadas, para ganado tratadas con Ántrax, las cuales serían lanzadas desde aviones de la RAF para infectar los campos de cultivo y de cría de ganado en Alemania. Una vez aceptado el programa, se prepararon unos 5 millones de tortas, pero nunca se usaron operacionalmente.
  
En 1969 se interrumpieron las actividades relativas a las armas biológicas ofensivas, que incluían la investigación de microbios y toxinas con fines bélicos en EEUU, a consecuencia de dos órdenes del entonces presidente Richard M. Nixon.  Más tarde, en 1972, el Biological and Toxin Weapons Convetion Treaty, proscribió las investigaciones de este tipo en todo el mundo. 


La Unión soviética violó directamente este tratado, por lo menos hasta que se desintegró políticamente como entidad federal a finales del decenio de 1980.  Se ha corroborado con exactitud que, en el período ulterior al tratado, los soviéticos produjeron y almacenaron cientos de toneladas de esporas de carbunco para utilizarlas como arma biológica, posiblemente.  La posible trascendencia que tienen dichas esporas, se demostró claramente en 1979 después de la dispersión accidental de esporas en la atmósfera desde una instalación para elaborar armas biológicas en Sverdlosk, Rusia.  Se desconocen las cifras reales, pero se diagnosticaron con certeza un mínimo de 77 casos de carbunco, de ellos 66 fueron letales.



Dependiendo del modo de contagio y la velocidad del tratamiento la severidad de esta enfermedad varía enormemente. Es también importante saber que el carbunco cutáneo es la manifestación más común, a diferencia del carbunco pulmonar que es letal en la mayoría de los casos (imagenes de carbunco cutáneo).

Algo muy importante que se debe tener en cuenta sobre estas bacterias es que pueden generar reservorios, en los animales enfermos o cadáveres de animales que hayan muerto a causa de esta enfermedad, e incluso reservorios extraanimales: terrenos contaminados a partir de excrementos, secrecciones, cadaveres, sangre eliminada por boca, nariz y ano de los animales enfermos, etc...
En contacto con el oxígeno ambiental las bacterias esporulan y contaminan el terreno circundante donde pueden pervivir durante décadas con plena capacidad germinativa, incluso podrían estar presentes en su forma vegetativa y multiplicarse si existen condiciones 

La transmisión en animales se produce normalmente por ingestión de carne de animal contaminado y por contacto con animales infectados (pellejo, lana o sangre), aunque puede darse el caso de una contaminación aérea. 

La única vez que se ha empleado en Ántrax como arma biológica real ha sido los ataques con carbunco en Estados Unidos de 2001, en los cuales usaron las esporas de B. anthracis, para este fin se utilizaron cepas extremadamente virulentas. Las esporas deben prepararse sin formar grumos, que dificultarían la penetración en los alveolos pulmonares necesaria para causar la variante más letal de la enfermedad y en una alta concentración, pues se requieren de 8000 a 50 000 esporas para causar la patología en una persona.
La imagen adjuntada a la derecha pertenece a los anteriormente mencionados ataques en Estados Unidos en 2001.

Los ataques tuvieron lugar en dos olas, la primera serie de cartas tenía un sello postal de Trenton (Nueva Jersey), y estaban fechadas de exactamente una semana depues del 11S. Se cree que exactamente 5 cartas habían sido enviadas a ABC News, CBS News, NBC News y el New York Post, todos localizados en Nueva York; y al National Enquirer de la editorial American Media, Inc. (AMI) en Boca Ratón (Florida). 


Robert Stevens fue la primera persona en fallecer a causa de los ataques, trabajaba en un tabloide llamado Sun

Otras dos cartas con Carbunco, con el mismo sello postal, estaban fechadas del 9 de Octubre, tres semana después del primer envío. Estaban esta vez estaban destinadas a dos senadores demócratas: Tom Daschle y Patrick Leahy, el primero líder de la mayoría del senado y el segundo Presidente del Comité Judicial. En ambos casos no se dió lugar el contagio ya que una fue interceptada y otra fue extraviada, pero una vez más un trabajor de correos inhaló las esporas y enfermó. 
Es interesante mencionar que las esporas presentes en este segundo ataque eran de un polvo seco altamente refinado de casi un gramo de esporas puras. 
Durante estos ataques alrededor de 22 personas desarrollaron infecciones por el Carbunco, once de ellas por la variedad inhalatoria. Cinco fallecieron.
En caso de sospecha de un ataque, los expertos recomiendan informar adecuadamente a la población sobre el riesgo y su control, y dotar a los laboratorios y centros médicos para poder identificar y tratar rápidamente el brote.


Para concluir con esta entrada, nos gustaría ofrecer un enlace que llevará a nuestros lectores hasta un documental que hemos seleccionado, donde se explican estos ataques y mucho más (seleccionar este enlace). 




No hay comentarios:

Publicar un comentario