jueves, 15 de diciembre de 2016

Encefalitis




¿Cómo se contagia?

El contagio se suele producir por aspiración de gotículas expulsadas por una persona al hablar, toser, etc. , por la ingesta de cualquier tipo de alimento infectado con el virus, a traves de un vector como puede ser un mosquito, o a través de heridas o lesiones presentes en la piel.






¿Cuáles son sus síntomas?

Los primeros síntomas son similares a los de un catarro común o a los de una alteración disgestiva. En el caso de que la gravedad sea baja, los síntomas serán fiebre o febrícula, cefalea, cansancio y anorexia. A medida que la enfermedad avanza aparecen perdida del equilibrio, desorientación, sueño, mal carácter, fotofobia, rigidez cervical y vómitos. 

En el caso de que la enfermedad avance, se llega a un estado de emergencia, en el que la actuación debe ser inmediata. Los síntomas característicos en este punto de la enfermedad son la inconscienca, lentitud en la reacción, pérdida de la fuerza muscular e incluso parálisis, una crisis epiléptica, cefalea extrema y un deterioro de las funciones mentales básicas (juicio, memoria...etc).

¿Cómo se diagnostica?

Se realiza un examen físico y psíquico, en el que se puede observar confusión, debilidad muscular, una resupuesta lenta, rigidez cervical, úlceras en la boca, problemas del habla...etc.  A mayores, se realizarán otras pruebas para definir la naturaleza de la enfermedad. Dentro de estas pruebas, las más frecuentes son la resonancia magnética, el TAC y la punción lumbar para examinar el líquido cefalorraquídeo.


¿Cómo se trata?

El tratamiento consistirá en la administración del fármaco adecuado dependiendo de cual sea la naturaleza de la infección (antivirales, antibióticos...etc) acompañados de esteroides, para reducir la inflamación y eliminar la infección. Además, se otorgará un tratamiento farmacológico complementario con el fin de lidiar con las posibles complicaciones (crisis epilépticas, irritabilidad, fiebre...etc). 

Por otro lado, se llevarán a cabo cuidados básicos centrados en el descanso del paciente, su buena nutrición e hidratación, que también servirán de ayuda a la hora de luchar contra la infección.



¿Cuáles son las posibles complicaciones?

En algunos casos, durante la enfermedad puede producirse un daño cerebral que perdure una vez finalizada esta. En estos casos, pueden verse dañados aspectos como la audición, la memoria, el control muscular, el lenguaje o la visión, que deberán ser tratados mediante rehabilitación.



Septicemia


 
¿Qué es?
Es la presencia de bacterias en la sangre  que a menudo ocurre con infecciones graves. Esta afección, también conocida como sepsis, es una infección grave y potencialmente mortal que empeora de forma muy rápida. Los síntomas de la sepsis no son causados por los microorganismos en sí si no por los productos químicos que el cuerpo produce en respuesta a la presencia de las bacterias. Las zonas en las que suele desencadenarse la septicemia o sepsis son pulmones, sistema circulatorio (sangre), piel, riñones, intestino, meninges y tejido óseo.


¿Cuáles son sus síntomas?

El primero es la bajada repentina de la tensión arterial (conduciendo a un shock), los sistemas corporales y órganos principales, entre ellos los riñones, el hígado, los pulmones y el sistema nervioso central, dejan de funcionar apropiadamente debido a una circulación insuficiente. 
Resultado de imagen de septicemia

Un cambio mental y la respiración muy rápida pueden ser los primeros signos de sepsis. Los síntomas pueden abarcar escalofríos, confusión, aumento de la frecuencia cardíaca, alteraciones en la temperatura (desde fiebre a hipotermia), mareos, temblores y sudoración. 

Los exámenes que se suelen realizar ante riesgo de sepsis son pruebas sanguíneas, gasometrías, pruebas de la función renal y un recuento de plaquetas (su aumento indica que hay infección) y glóbulos blancos. 


¿Cómo se trata?


Se suele ingresar en plantas de cuidados intensivos y se les administran antibióticos IV, oxígeno, sueros, y respiradores y diálisis si fuera necesario. Es necesario estar atento a los estados del paciente ya que es una infección que afecta a diversos sistemas corporales. 


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En este vídeo se explica perfectamente cómo evoluciona la sepsis desde que se localiza el foco hasta que se producen los síntomas.

 






Giardiasis


¿Qué es?

Es una infección que afecta al intestino delgado y está causada por  unos parásitos denominados Giardia. Es muy frecuente en zonas tropicales y subtropicales, donde afecta hasta el 30% de los adultos. Es la parasitosis intestinal más frecuente en EEUU. 
Esta enfermedad se localiza principalmente en el duodeno y yeyuno. En muchas ocasiones invade las vías biliares, sobre todo en pacientes inmunodeprimidos. 
La severidad de la infección depende del genotipo de giardia.   
  

Resultado de imagen de giardiasis



¿Qué la causa?

La giardia está presente en las heces de las personas y los animales, así como en los alimentos, el agua y el suelo contaminados. Si se ingiere este parásito puede producirse una infección. 
La forma más común de contraer la enfermedad es bebiendo agua contaminada. La que se contrae a través de los alimentos es menos común, ya que el calor mata a los parásitos.
Los niños tienen alto riesgo a contagiarse ya que están en contacto con las heces cuando usan pañales y mientras aprenden a ir solos al baño.   

¿Cuáles son sus síntomas?

El periodo de incubación es de 1 a 3 semanas, generalmente de 9 a 15 días después de que el paciente ingiere quistes de giardia.
La enfermedad desde el punto de vista clínico puede presentarse como: 
1. Asintomática
2. Con trastornos intestinales; que pueden resolverse espontáneamene o dar un cuadro de diarrea y malabsorción

Los trastornos digestivos característicos son; anorexia, náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea acuosa y sin fiebre. 
La diarrea es el síntoma predominante con 5 a 10 deposiciones diarias y puede ser permanente o intermitente. La heces suelen ser pastosas o líqudas, amarillentas, espumosas, mucosas o grasosas, fétidas y explosivas. 

La fase aguda de esta enfermedad dura de 3 a 4 días. La mayoría de las personas se recuperan, pero algunos sufren diarrea crónica recurrente, que dura dos o más años y se acompaña de cefalea, mialgia y pérdida de peso. No suele producir fiebre
     


¿Cuáles son las posibles complicaciones?

- Síndrome de malabsorción con heces abundantes, grasosas y trastorno de la absorción de grasas, proteínas, azúcares, deficiencia de vitamina B12 secundaria a gastritis crónica atrófica.

- Cuadros clínicos no habituales; infección de vesícula biliar, urticaria, asma broquial, rinitis, como resultado de una respuesta inmune a la infección medida por IGE. El síndrome de Wells, dermatosis inflamatoria, asociado con giardiasis recurrente

Diagnóstico

El paciente debe proporcionar una o más muestras de heces y se analizarán en busca de parásitos de giardia. Cuando el parásito no sea detectado en heces, se puede buscar el líquido de la unión duodeno-yeyunal mediante aspirado por endoscopia digestiva o por estudio histológico de la muestra del tejido duodenal.


¿Cómo se trata?

En la mayoría de los casos esta enfermedad desaparece sola. En caso de que la infección sea grave o prolongada el médico le recetará medicamentos. Entre los medicamentos más utilizados se encuentran el metronidazol, tinidazol, nitazoxanida y paromomizina. 
El metronidazol puede producir náuseas y suele dejar un gusto metálico en la boca. 
El tinidazol se administra en una sola dosis y es tan eficaz como el metronidazol.
El fármaco nitrazoxanida suele administrarse a ls niños, ya que está disponible en forma líquida. 
En el caso de las mujeres embarazadas, es recomendable esperar hasta despues del parto para tomar medicamentos para la giardiasis.    
Resultado de imagen de giardiasis

Por lo general esta infección dura aproximadamente seis semanas.

España en su nueva lucha contra en Anisakis


Recientemente hemos leído una noticia que nos a llamado la atención, habla de una conocida enfermedad, endémica de los países asiáticos debido a su gusto por el pescado crudo o poco cocinado. Hablamos de una infeción parasitaria: El anisakis. Está causada por un parásito de unos 20 a 30 cm de longitud, que se asienta en el intestino de mútiples especies manrinas, que se transmitiría a los seres humanos por la ingesta de esos pescados o cefalópodos contaminados, como decíamos al principio, poco o nada cocinados. En los últimos 30 años, el número de casos ha aumentado en paises de la Unoión Europea, debido a las modas culinarias y nuevos métodos de conservación o manufactura del pescado. 

"España es el segundo pais por detras de Japón en cuanto al numero de intoxicaciones por anisakis. Los pescados más parsitados son la merluza y el bonito, pero los que más anisakiasis provocan son el boquerón, la anchoa y la sardina."



En esta noticia se asegura que en el año 2012 se notificaron 20.000 casos de anisakiasis en todo el mundo. Este parásito se encuentra incluso infestando a los peces que crían en piscifactorías, ya que podrían haber sido alimentados inlcuso con comidas infectadas. El nivel de infestación y por tanto de contagio depende de la especie marina, y de la época del año en la cual se capturen, asi como de la zona: merluza y bonito son los más afectados, y es interesante el dato que la noticia destaca: "casi el 100% de la merluza del cantábrico mayor de 65 cm, y hasta el 81% del bonito sufren infestación por anisakis".
Sin embargo, estos dos últimos son tipos de pescado que en España es clásico consumirlos cocinados, otras especies de marisco que acostumbramos a consumir con menos preparación (crudos, marinados...), como el boquerón, la anchoa y la sardina serían los causantes de la mayoría de contagiosSon platos de pescado preparados en aceites, en vinagre, salazones, ahumados o escabeche los que en España causan las infecciones usualmente, aunque también el consumo de nuevos tipo de cocina como puede ser el Shushi ha aumentado la prevalencia de esta infección en la Unión Europea.

Es importante destacar que las temperaturas extremas suelen destruir el parásito, mientras que la sal, el aceite, el escabeche o el ahumado son procedimientos que no muestran eficacia alguna sobre las larvas y por ello son vehículos del contagio.
Hay otras especies marinas que pueden sufrir la contaminación como gambas, langostas, cangrejos, y otros tipos de marisco, asi como cefalópodos (pulpo, sepia o calamares) que no se consideran tan potencialmente peligrosos por su forma de consumo (la mayoría de ellos fritos o cocidos).

Destaca el artículo que una especie que se salva de la infección son los bivalvos (mejillones, ostras, berberechos...) por que se alimentan por filtración, lo cual impide que la larva anide en ellos, y por ello podemos consumirlos con total tranquilidad estén o no crudos.
Nos parece interesante extraer esta frase directamente de la noticia, ya que es una recomendción importante para toda la población si quiere mantener este parásito a raya y proteger su salud: «Dado que el parásito del Anisakis está extendido por todos los mares del planeta la única solución es la prevención y la auto responsabilidad en el consumo de pescado», explica el doctor Alfredo Lucendo, experto de la Fundación Española de Aparato Digestivo (FEAD), y señala tres consejos de prevención: cocinar el pescado a una temperatura de 60º, congelarlo al menos 48 horas a - 20º si se va a consumir crudo o semi crudo y asegurarse de que el pescado se ha procesado correctamente cuando se consume fuera de casa. Finalmente, advierte que la cocción en microondas no es segura ya que no garantiza una temperatura homogénea superior a los 60º.
Esta infección produce en el humano problemas de índole digestiva, por la presencia del parásito en el tubo digestivo, puede causar síntomas alérgicos también. Los efectos de esta infeccción en el organismo pueden ser de caracter directo o indirecto como veremos: 
Los directos se manifiestan logicamente en el aparato digestivo de forma aguda, generalmente entre 1 y 12 horas tras la ingesta del pescado parasitado y poco cocinado. Nos encontramos con dolor abdominal, náuseas, vómitos, en ocasiones fiebre e incluso erupciones cutáneas. Los síntomas agudos desaparecen en pocos días pero las personas infectadas pueden presentar molestias abdominales vagas durante unas semanas. Normalmente la infección se localiza en el estómago, pero podríamos encontrarla raramente en intestino, causando dolores abdominales intermitentes unos 5 a 7 días después de la ingesta causando en muy excepcionales ocasiones una obstrucción intestinal o incluso una perforación intestinal o una peritonitis. 
Los efectos indirectos por su parte se reflejan en el sistema inmunológico, reaccionando a las proteínas que el parásito contiene. En España es posible que sea una de las causas más frecuentes de alergia alimentaria, especialmente tras el consumo de boquerones y merluza. Los síntomas aparecen entre una y 24 horas después del consumo del pescado contaminado. La sintomatología podría cursas desde una leve urticaria, con picor y una erupción por el cuerpo, hasta un cuadro grave de anafilaxia con una urticaria grave, dificultad para respirar, y una bajada importante de la tensión arterial.
El tratamiento, una vez producida la infección está compuesto fundamentalmente por fármacos «protectores gástricos», y con posterior extracción del parásito. En casosobstrucción, los corticoides disminuyen la inflamación local facilitando el tránsito y evitando la intervención quirúrgica. En caso de reacciones alérgicas, aparte de los corticoides, los antihistamínicos reducen la sintomatología.



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