miércoles, 7 de diciembre de 2016

Micosis superficial



¿Qué es?


La micosis abarca una serie de enfermedades causada por hongos, que se propagan por la superficie de la piel. Es una enfermedad frecuente, altamente contagiosa y potencialmente curable. Dentro de este grupo se encuentran enfermedades conocidas, como la candidiasis vaginal o el pie de atleta. 



Estos hongos se encuentran normalmente en nuestro organismo, en nuestra boca, en nuestra piel, y no dan lugar a ningún tipo de complicación. El problema aparece cuando se multiplican desmesuradamente, provocando una alteración. 




¿Qué causa la infección?



El problema aparece cuando, tras la respectiva multiplicación de los hongos, estos atacan nuestra piel, nuestro cuero cabelludo, nuestras uñas,  la vagina femenina...etc. 

Suele producirse cuando la piel se encuentra húmeda, cálida y con unos niveles de higiene bajos. 
Otro precursor de la enfermedad puede ser la existencia de inmunodepresión en el individuo. 
¿Cuáles son los síntomas?
Estos difieren según la zona en la que se produce la infección
 En el caso de la micosis vaginal, aparece escozor y picor en la vagina, inflamación, dolor en la micción y en la práctica sexual, y secreción vaginal de color blanco. 

En la micosis cutánea, que generalmente aparece en pliegues de piel, se produce enrojecimiento y exudación, acompañados de irritación de la zona. 

¿Cómo se diagnostica?
Para diagnosticar este tipo de infección se toma una muestra de una secreción de alguna lesión  o de la piel dañada y se realiza un análisis, observándola en el microscopio. 
¿Cómo se trata?
El tratamiento consiste en la administración de fármacos anti hongos, dependiendo del tipo de lesión y de su ubicación. 

Tifus


¿Qué es?

El Tifus se define como un conjunto de enfermedades infecciosas producidas por varias especies de bacteria del género Rickettesia.
Se transmiten a través de la picadura de varios antrópodos como piojos, pulgas, ácaros y garrapatas que portan diferentes aves y mamíferos.

A lo largo de la historia, la guerra y el hambre han producido brotes de tifus. A finales de la segunda guerra mundial el tifus se difundió por toda Europa , el norte de África y las Islas de Oceanía. Las epidemias de tifus siguen siendo una grave amenaza para países con desintegración social o azotados por calamidades naturales como los terremotos o las condiciones de vida poco sanas.

Resultado de imagen de tifus


Tipos 

Existen tres tipos:

  • Tifus epidémico, es una forma grave de la enfermedad, diseminada por el piojo que habita en el ser humano.
  • Tifus murino o endémico, es una forma menos grave y se difunde por pulgas de las ratas, ratones y otros roedores.
  • Tifus exantemático, es la forma de la enfermedad que se da en la zona de Asia y el Pacífico delimitado por Japón, Australia y el subcontinente de la India. Se propaga por medio de los ácaros de las ratas, los ratones de campo y otros roedores.
Prevención

La medidas profilácticas contra el tifus se basan en evitar las malas condiciones higiénicas, puesto que favorecen la propagación de la enfermedad. Evitar en lo posible el contacto o supervivencia con animales, tales como la rata y el ratón, por ser posibles portadores de la enfermedad. Las personas que viajan a lugares donde se da esta enfermedad deben tener especial cuidado.
Para impedir su propagación es necesario destruir los piojos corporales de las personas infestadas hirviendo o tratando al vapor su vestimenta.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de esta enfermedad incluyen;
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolores generalizados
  • Exantema (erupción cutánea)
La fiebre puede alcanzar los 40 o 41 ºC y permanecer elevada durante dos semanas. 
El dolor de cabeza es muy intenso. 
La erupción inicial es de un ligero color rosa y se desvanece al hacerle presión. Posteriormente la erupciones e vuelve rojo pálido y no se desvanece. 
En los casos graves del tifus la tensión arterial puede descender a valores peligrosos. En estas condiciones el paciente experimentará confusión mental, convulsiones, coma o incluso la muerte. 
Las personas con tifus grave puede presentar también pequeñas zonas de sangrado dentro de la piel.

¿Cómo se diagnostica?

Análisis de sangre para determinar si el paciente tiene o no el virus por infección de rickettsias,
Un conteo sanguíneo completo (CSC) puede mostrar un conteo bajo de glóbulos blancos, anemia y disminución de las plaquetas. 
Otros exámenes de sangre pueden revelar;

- Nivel alto de anticuerpos contra tifus.
- Bajo nivel de albúmina.
- Nivel de sodio bajo.
- Enzimas hepáticas levemente altas.

¿Cómo se trata?

El tratamiento incluye los siguientes antibióticos:
  1. Doxiciclina
  2. Tetraciclina, tomada por vía oral puede manchar de forma permanente los dientes que aún se están formando. No se suele recetar por lo tanto a niños a los cuales aún no le han salido todos los dientes permanentes.
  3. Cloramfenicol, es el menos común.
Las personas con tifus epidémico pueden necesitar oxígeno y líquidos intravenosos
Si los pacientes son tratados pronto la enfermedad suele mejorar rápidamente. Si se demora le tratamiento, la recuperación es más lenta y la fiebre dura más. Si se deja sin tratar as estos pacientes, la enfermedad puede afectar a otros órganos y conducir el coma e incluso la muerte.


Noticias;


Hepatitis C, nuevos tratamientos

La noticia de la efectividad de los nuevos tratamientos de la Hepatitis C se ha propagado como la pólvora, asegurando las investigaciones que se está curando a más del 96% de los pacientes en España y que además, hay una esperanza de cura de casi un 90% para los pacientes con cirrosis hepática más avanzada.  


Creemos que para entender bien lo que estos brillantes resultados significan tenemos que hablar de esta enfermedad, de como cursa su sintomatología y de lo importante que es para las personas que la padecen poder optar a este tratamiento.



Es una enfermedad infecciosa que afecta principalmente al hígado y es causada por el virus de la hepatitis C (VHC), por lo general la infección aguda es asintomática, pero pueden producir graves lesiones en el hígado llegando a producir cirrosis. En algunos casos nos encontraremos con insuficiencias hepáticas, cáncer de hígado y varices esofágicas de variada gravedad. Esta enfermedad se contrae con el contacto de sangre contaminada asociada generalmente al consumo de drogas por vía intravenosa, al uso de instrumental médico no esterilizado y transfusiones de sangre no analizada previamente (aunque es casi imposible que esto se produzca actualmente debido a los exhaustivos controles de sangre y hemoderivados que los países realizan).


 "Se estima que entre 130 y 170 millones de personas en el mundo están infectadas con hepatitis C"

Los síntomas suelen ser leves o poco claros en la infección aguda. entre los cuales incluiríamos: disminución del apetito, cansancio, náusesas, dolor muscular o de las articulaciones, pérdida de peso, rara vez se llega a ocasionar tan pronto un fallo hepático fulminante. Es importante resaltar que los pacientes infectados no suelen presentar ictericia.

Si nos referimos a una infección crónica, nos encontramos con el 80% de los casos de hepatitis C. En las primeras décadas de la enfermedad la mayoría de los paciente presentan síntomas mínimos normalmente asociados al cansancio. Después podemos empezar a apreciar cirrosis, la cual conlleva: hipertensión portal, ascitis, coagulopatía, varices esofágicas y gástricas, ictericia y encefalopatía hepática, asi como cancer de hígado.




La hepatitis C SI se contagia
  • al recibir prácticas médicas con mala esterilización (personal sanitario, etc.);
  • al puncionarse con una aguja contaminada con sangre infectada 
  • al realizarse un tatuaje o una perforación en alguna parte del cuerpo (los piercings y tatuajes que dejan una herida abierta por tiempo prolongado, por lo cual el virus permanece en el medio ambiente y penetra en las zonas donde hubo piquete o pinchazo, independientemente de si el instrumento estaba estéril o no);
  • al compartir agujas para inyectarse sustancias adictivas
  • al inhalar sustancias adictivas por aspiración compartiendo el instrumento con el que se aspira
  • al compartir objetos de higiene personal, como cepillos de dientes o cuchillas de afeitar
  • En una relación sexual si existe sangrado
La hepatitis C NO se contagia
  • con un saludo de mano
  • con un abrazo
  • con un beso en la cara
  • al sentarse junto a una persona que tenga la infección
  • con un beso en la boca
  • si en las relaciones sexuales se utiliza preservativo


Una vez tenemos claro los conceptos básicos de esta enfermedad podemos hablar de cómo luchar contra ella.



Clásicamente y hasta no hace mucho el tratamiento que se ofrecía a los afectados con esta enfermedad se basaba en interferón administrado por la vía subcutánea, adicionado a otro fármaco antiviral conocido como ribavirina, por la vía oral. Este tratamiento debía repetirse una vez al día, de 3 a 5 veces por semana.


Pero las formas actuales permiten que solo sea necesario una dosis a la semana. Desde 2012 existen 2 nuevos fármacos para el tratamiento de la hepatitis C: telaprevir y boceprevir se añaden al tratamiento combinado de interferón y ribavirina y consiguen mejorar la proporción de pacientes curados. 

En enero del 2014, la Agencia Europea del Medicamento aprobó el uso de sofosbuvir para el tratamiento de la hepatitis C, en asociación con interferón y ribavirina, lo que redujo en algunos casos el tiempo de tratamiento a 12 o 24 semanas.La financiación de este fármaco por los sistemas públicos de salud de diferentes países está sujeta a restricciones, debidas al elevado coste de la sustancia. Solo se le proporciona a pacientes con determinadas características de gravedad, ya que el coste en 2015 en España de este medicamento por persona es de aproximadamente unos 25.000 euros. 

Estos fármacos de última generación ya habían demostrado una elevada tasa de curación en los ensayos clínicos previos a su autorización pero, como ha reconocido este experto, "están funcionando como se esperaba e incluso mejor" ya que en estos estudios participan pacientes con una elevada adherencia al tratamiento. 

Para evitar el contagio de la hepatitis C, han de tomarse como mínimo las siguientes medidas:

  • No compartir agujas
  • Usar guantes, si se ha de tocar sangre de otra persona
  • Usar preservativo en relaciones sexuales donde pueda haber sangrado
  • No compartir el cepillo de dientes o la máquina de afeitar con una persona infectada, ni cualquier otra cosa que pudiera recoger su sangre
  • Comprobar que toda escoriación (tatuaje, cicatrices tribales) o perforación (pendientes, piercings, aretes) aunque se realice con instrumentos esterilizados.


Otitis externa

¿ Qué es?

 La otitis externa es una inflamación, irritación o infección de la parte externa del oído y del conducto auditivo externo. Es más conocida como oído de nadador, y puede manifestarse de forma leve o grave.Resultado de imagen de oido de nadador

Es una infección común en adolescentes y adultos jóvenes y se suele producir  al nadar en aguas contaminadas (las pseudomonas y otras bacterias pueden causar infecciones del oído). En otros casos puede producirse por una infección por hongos, por rascar el oído o por tener algo clavado en el. Si la otitis externa se convierte en un problema crónico puede ser causada por tener algo que causa alergia en el oído (por ejemplo un pendiente) o por enfermedades como eccema y psoriasis.


¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas del oído de nadador abarcan: secreciónes del oído (de color amarillo, verde amarillento, purulenta o con olor fétido), dolor de oído, hipoacusia y picazón en el oído o en el conducto auditivo externo

¿Cómo se trata?

En la mayoría de los casos, se necesitarán gotas óticas que contienen antibióticos durante 10 a 14 días. Si el conducto auditivo externo está muy inflamado, se puede colocar una mecha en el oído para permitir que las gotas viajen hasta el extremo de dicho conducto. En muchos casos colocar una bolsa caliente en los oídos reduce el dolor y la molestia. Otros tratamientos indicados son: antibióticos por vía oral en caso de que la infección abarque más zonas (oído medio, etc), corticoesteroides si el prurito y la inflamación no cesan, paracetamol o ibuprofeno (analgesia) y gotas de ácido acético.

Para concluír aportamos un vídeo que resume las complicaciones que aporta esta infección así como diferentes maneras de mitigar sus síntomas en casa.