Mostrando entradas con la etiqueta Exantema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Exantema. Mostrar todas las entradas

domingo, 11 de diciembre de 2016

Exantema súbito o Sexta enfermedad

Conocido también como Roséola infantil o Sexta enfermedad.

¿Qué es?

Es una infección benigna vírica típica de la infancia, especialmente de los niños pequeños de seis meses a tres años.
El cuadro clínico de esta infección es muy característico: fiebre elevada durante tres días y aparición de una erupción cuando desaparece la fiebre en forma de manchas rosadas que no producen picor.
Es una infección que no necesita un tratamiento específico y se resuelve de forma espontánea en menos de una semana.

Es conocida también como sexta enfermedad porque fue descrita en este orden dentro de las enfermedades exantemáticas propias de la infancia, de las cuales hemos hablado en entradas anteriores.
Bebé con sarpullido en el cuerpo

¿Cuáles son sus causas?

Es producida por dos tipos de virus herpes, el virus herpes humano 6 y el virus herpes humano 7. El herpes 6 es el más frecuente, dándose en el 80-90% de los casos.
Prácticamente todos los niños pasan la Roseola en la infancia ya que es muy contagiosa. Es raro que aparezca en lactantes menores de seis meses, porque hasta esa edad suele haber anticuerpos maternos que han pasado a través de la placenta ejerciendo una función protectora en el bebé.
El virus que produce esta enfermedad afecta únicamente a humanos. Una vez pasada la infección el virus herpes se queda dormido en el organismo, es decir que incluso los adultos que la han pasado sin padecer síntomas pueden eliminarlo a través de las vías respiratorias e infectar así a los pequeños. Lo mismo ocurre con los niños que ya han pasado la enfermedad. Las infecciones ocurren durante todo el año , sin un patrón estacional característico. Por eso es tan frecuente, debido a su elevada contagiosidad. La Roséola es siempre una infección adquirida, no congénita.

¿Cuáles son sus síntomas?

El período de incubación de esta enfermedad es largo, de 7 a 10 días; durante esta fase el bebé puede tener síntomas catarrales inespecíficos como tos escasa y algo de mucosidad.
  • Fiebre alta al inicio.
  • Exantema o sarpullido típico; manchas rosadas no sobreelevadas que se localizan en la cara, cuello, tronco y raíz de extremidades. 
  • Adenopatías en algunos casos.
Aunque no es un síntoma específico pueden producirse también convulsiones febriles. Son convulsiones benignas y no implican riesgo de epilepsia en el futuro.


Bebé con fiebre alta
¿Cómo se diagnostica?

Es fundamentalmente clínico, es decir que se basa en la exploración del niño afectado. El especialista debe descartar otras enfermedades que causan fiebre elevada.
Lo que diferencia a esta enfermedad de otras afecciones exantemáticas es que el sarpullido aparece solamente cuando el niño ya no tiene fiebre, 
Solo en algunos casos, como en pacientes con afectación del sistema inmunológico se realiza un examen de confirmación a través de una serología, es decir, mediante la detección en sangre de los anticuerpos activos frente al virus que indicarían que se ha padecido recientemente la enfermedad.

Una vez adquirida la Roséola, se adquiere inmunidad permanente, por lo que no se volverá a pasar la enfermedad.
Pediatra auscultando a una niña

¿Cómo se trata?

El tratamiento es sintomático, ya que no hay un tratamiento específico para este problema. Para calmar los síntomas se utilizan medicamentos tales como; analgésicos, antiinflamatorios  y antitérmicos.

En el caso de que aparezca una convulsión febril, por causa de un ascenso brusco de la fiebre, se recomienda a los padres intentar bajarla mediante medios físicos y acercarse al centro de salud más cercano, donde se administrará medicación rectal (diazepam) que hará que la convulsión cese rápidamente.

No existe vacuna para esta enfermedad, por lo tanto, su única forma de evitar el contagio es la prevención; para ello es fundamental lavarse correctamente las manos, utilizar pañuelos de papel cuando se está resfriado, y mantener una higiene adecuada en las guarderías. Aún así es difícil que los niños no pasen por esta enfermedad
Médico suministrando medicamentos a una niña


miércoles, 7 de diciembre de 2016

Tifus


¿Qué es?

El Tifus se define como un conjunto de enfermedades infecciosas producidas por varias especies de bacteria del género Rickettesia.
Se transmiten a través de la picadura de varios antrópodos como piojos, pulgas, ácaros y garrapatas que portan diferentes aves y mamíferos.

A lo largo de la historia, la guerra y el hambre han producido brotes de tifus. A finales de la segunda guerra mundial el tifus se difundió por toda Europa , el norte de África y las Islas de Oceanía. Las epidemias de tifus siguen siendo una grave amenaza para países con desintegración social o azotados por calamidades naturales como los terremotos o las condiciones de vida poco sanas.

Resultado de imagen de tifus


Tipos 

Existen tres tipos:

  • Tifus epidémico, es una forma grave de la enfermedad, diseminada por el piojo que habita en el ser humano.
  • Tifus murino o endémico, es una forma menos grave y se difunde por pulgas de las ratas, ratones y otros roedores.
  • Tifus exantemático, es la forma de la enfermedad que se da en la zona de Asia y el Pacífico delimitado por Japón, Australia y el subcontinente de la India. Se propaga por medio de los ácaros de las ratas, los ratones de campo y otros roedores.
Prevención

La medidas profilácticas contra el tifus se basan en evitar las malas condiciones higiénicas, puesto que favorecen la propagación de la enfermedad. Evitar en lo posible el contacto o supervivencia con animales, tales como la rata y el ratón, por ser posibles portadores de la enfermedad. Las personas que viajan a lugares donde se da esta enfermedad deben tener especial cuidado.
Para impedir su propagación es necesario destruir los piojos corporales de las personas infestadas hirviendo o tratando al vapor su vestimenta.

¿Cuáles son los síntomas?

Los síntomas de esta enfermedad incluyen;
  • Dolor de cabeza
  • Fiebre
  • Escalofríos
  • Dolores generalizados
  • Exantema (erupción cutánea)
La fiebre puede alcanzar los 40 o 41 ºC y permanecer elevada durante dos semanas. 
El dolor de cabeza es muy intenso. 
La erupción inicial es de un ligero color rosa y se desvanece al hacerle presión. Posteriormente la erupciones e vuelve rojo pálido y no se desvanece. 
En los casos graves del tifus la tensión arterial puede descender a valores peligrosos. En estas condiciones el paciente experimentará confusión mental, convulsiones, coma o incluso la muerte. 
Las personas con tifus grave puede presentar también pequeñas zonas de sangrado dentro de la piel.

¿Cómo se diagnostica?

Análisis de sangre para determinar si el paciente tiene o no el virus por infección de rickettsias,
Un conteo sanguíneo completo (CSC) puede mostrar un conteo bajo de glóbulos blancos, anemia y disminución de las plaquetas. 
Otros exámenes de sangre pueden revelar;

- Nivel alto de anticuerpos contra tifus.
- Bajo nivel de albúmina.
- Nivel de sodio bajo.
- Enzimas hepáticas levemente altas.

¿Cómo se trata?

El tratamiento incluye los siguientes antibióticos:
  1. Doxiciclina
  2. Tetraciclina, tomada por vía oral puede manchar de forma permanente los dientes que aún se están formando. No se suele recetar por lo tanto a niños a los cuales aún no le han salido todos los dientes permanentes.
  3. Cloramfenicol, es el menos común.
Las personas con tifus epidémico pueden necesitar oxígeno y líquidos intravenosos
Si los pacientes son tratados pronto la enfermedad suele mejorar rápidamente. Si se demora le tratamiento, la recuperación es más lenta y la fiebre dura más. Si se deja sin tratar as estos pacientes, la enfermedad puede afectar a otros órganos y conducir el coma e incluso la muerte.


Noticias;


lunes, 28 de noviembre de 2016

Sarampión



¿Qué es?

El sarampión es una enfermedad infecciosa altamente contagiosa y que solo afecta a la raza humana. Está causada por un virus de la familia de los paramyxovirus y el periodo de incubación es de 7 a 18 días. 
Esta enfermedad, a pesar de la existencia de una vacuna para prevenirla, es una de las principales causas de mortalidad infantil a nivel mundial. 



¿Cómo se transmite?

El virus del sarampión vive en la nariz, la garganta y la boca de los individuos infectados. El contagio tiene lugar cuando se entra en contacto con gotículas que la persona infectada expulsa al hablar,  toser o estornudar. 






Sin embargo, el contagio también puede tener lugar entrando en contacto con una superficie o respirando el aire en el cual una persona ha tosido o estornudado previamente, ya que el virus puede permanecer vivo aproximadamente las dos horas posteriores a haber sido expulsado del organismo. El periodo de la enfermedad en el cual se puede contagiar va desde los cuatro días anteriores a la aparición del sarpullido a los cuatro                                    posteriores.





¿Cuales son sus síntomas?

Normalmente, el primer síntoma suele ser la fiebre alta, acompañándose de rinorrea (secreción de flujo abundante por la nariz), ojos llorosos, fotofobia, tos, y manchas blancas en la cavidad bucal. La fiebre suele durar de 4 a 7 días, y el pico más alto suele darse el cuarto día, pudiendo alcanzar temperaturas de hasta 41ºC. 

A medida que avanza la enfermedad, entre el día 7 y el día 18 , aparece extantema. Este comienza a extenderse por rostro y cuello, y acaba afectando a manos y pies. Suele durar aproximadamente 5 días. 













¿Posibles complicaciones?
El sarampión es una enfermedad en la que pueden aparecer complicaciones fácilmente, tales como ceguera, infecciones respiratorias graves (neumonía), diarrea severa (acompañada de deshidratación), infección de oído, o encefalitis (infección acompañada de edema cerebral) . 
Estas complicaciones se dan más comúnmente en niños de edad temprana (menores de 5 años), o en adultos mayores de 20. 
Cuando la enfermedad se extiende en forma de epidemia en poblaciones con altos niveles de desnutrición, se producen tasas de mortalidad muy elevadas, en la mayoría de las casos debido a estas complicaciones. 




Poblaciones en riesgo



Los colectivos que presentan más pretensión a sufrir el sarampión y sus complicaciones son niños que no han sido vacunados previamente, mujeres embarazadas que no han sido inmunizadas, poblaciones con un indice de malnutrición elevado o que están sufriendo conflictos o desastres naturales (que afectan a su infraestructura sanitaria): 
De todos modos, no debemos olvidar que el sarampión puede afectar a cualquier persona que no haya sido inmunizada .




¿Cómo se trata?


No existe ningún tratamiento antiviral específico para el sarampión. Las medidas que se toman son de apoyo, (tratar los síntomas y prevenir las complicaciones mediante una buena alimentación, hidratación y el suministro de fármacos) y de aislamiento (frenar la propagación aislando a los pacientes). 
Cabe destacar que, a mayores del tratamiento específico para las diferentes complicaciones, la administración un suplemento de vitamina A da muy buenos resultados, disminuyendo en casi un 50% la mortalidad. 



¿Cómo se previene?

Esta se lleva a cabo mediante la vacunación de niños contra el sarampión, así como mediante campañas de inmunización  en países en los que los casos de sarampión son muy elevados, así como la tasa de mortalidad a causa de esta enfermedad. 
Sin embargo, la cobertura no es suficiente  en poblaciones que están atravesando algún conflicto o algún desastre natural, o en las cuales la renta per cápita es baja, donde el sistema sanitario se ve mermado, la gente se encuentra obstáculos a la hora de conseguir atención médica, aumentando así el porcentaje de personas expuestas a la enfermedad. 



En España, todos los niños que no han traspasado la enfermedad o han sido vacunados antes de tener un año, son inmunizados con la vacuna a la edad de un año. Además, se reccomienda una segunda dosis a la edad de 5-6 años (al comenzar la educación primaria) o a los 11-12 (al comenzar la educación secundaria).