¿Qué es? El SARM (Staphlococcus aureus resistente a la meticilina) es un microbio estafilocócico que no se elimina con el tipo de antibióticos que normalmente cura las infecciones por estafilococos. El contagio entre personas suele producirse a través de la piel. Una vez penetra en el interior del cuerpo puede propagarse en órganos (corazón, pulmones), articulaciones e incluso huesos. Es común en personas que reciben tratamientos que debilitan mucho el sistema inmunitario, en personas en hemodiálisis o bien personas en estado de convalencia (en un hospital).
¿Cuáles son sus síntomas?
En muchos casos las personas no presentan síntomas y solo portan la infección (la pueden transmitir). En casos leves lo que suele ocurrir es la aparición de una zona roja en la piel (forúnculo) y secreción de líquido en esa zona. Las zonas con vello facilitan la entrada del parásito. En casos graves (personas hospitalizadas) los síntomas incluyen dolor de pecho, tos, fatiga, fiebre, malestar, heridas que no sanan y sarpullido.
¿Cómo se trata?
El tratamiento generalmente se basa en drenar la infección. Es recomendable mantener las heridas cubiertas con vendajes limpios. En casos graves se realiza una prueba de laboratorio para ver qué antibiótico puede llegar a ser efectivo. Para finalizar la entrada un vídeo sobre los contendidos abordados en la misma.
¿Qué es? La amebiasis intestinal es una enfermedad infecciosa causada por parásitos, en concreto la Entamoeba histolytica . Esta se caracteriza por la aparición de úlceras intestinales.
¿Cómo se transmite? Las amebas suelen introducirse en nuestro organismo en forma quística, mediante la ingestión de alimentos o bebidas contaminados (generalmente por residuos fecales), o mediante relaciones sexuales de caracter oro-anal. Una vez los quistes han llegado al intestino delgado, su cápsula se deshace, produciéndose así la liberación de trofozoitos libres. Estos se establecen en el ciego y en el intestino grueso.
Cabe destacar que esta infección por lo general se desarrolla de manera asintomática. Sin embargo, existen una serie de factores que favorecen al desarrollo de la enfermedad, tales como herencia genética, la presencia de galactosa, N-Acetilgalactosamina en el líquido intestinal y las características de las proteínas de membrana de la pared del intestino.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas varían mucho de un individuo a otro, desde la aparición de una leve diarrea hasta la muerte. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad se dividen en dos etapas:
En la primera (fase aguda), aparece dolor abdominal y hematoquecia o melena (sangre en las heces). La duración de esta etapa puede variar de semanas a meses.
La segunda etapa (fase crónica) llega a durar hasta años, y en ella se producen alternativamente diarrea y estreñimiento. Esta, si se desarrolla sin su debido tratamiento, puede provocar la muerte.
¿Cuáles son las posibles complicaciones? Las complicaciones características de esta patología son la amebiasis cutánea, perforaciones intestinales y formación de abscesos hepáticos, pulmonares o incluso cardíacos y cerebrales.
¿Cómo se diagnostica?
Normalmente, el diagnóstico se lleva a cabo mediante la realización de una biopsia del cólon, el análisis de materia fecal y mediante una serología.
¿Cómo se trata? En el caso de infección asintomática, consiste en la administración de fármacos amebicidas. En la infección sintomática se emplea metronidazol acompañado de un amebicida.
¿Qué es? Consiste en un grupo de enfermedades de carácter infeccioso, que normalmente se dan en regiones tropicales y que están provocadas por parásitos. El parásito El párasito que provoca la enfermedad es un nemátodo de la familia Filarioidea.Dentro de la misma, los tres responsables de la enfermedad son el Wuchereria bancrofti( más habitual), el Brugia malayi y el Brugia timori.
¿Cómo se transmite? El contagio suele darse a través de la picadura de un mosquito portador. El parásito se introduce en nuestro organismo en forma de larva
¿Cuáles son sus síntomas?
La filariasis linfática se da tanto de forma aguda como crónica., afectando al sistema linfático, y provocando malformaciones por hipertrofia de algunas zonas del cuerpo.
En muchas ocasiones, esta infeccion no presenta sintomatologia externa, aunque siempre parece daño en el sistema linfático y alteración del sistema inmune.
La elefantiasis (linfedema crónico) es la forma más característica de la enfermedad, en la que se produce un engrosamiento de la piel y de los tejidos subcutáneos. En ella, frecuentemente aparecen etapas de linfedema agudo, que provocan inflamación cutánea, ganglionar y de los vasos linfáticos de manera local. Por lo general, estes picos agudos se dan por una respuesta por parte del organismo para eliminar el parásito, aunque pueden darse a raíz de infecciones cútaneas causadas por la inmunodepresión consecuente a la enfermedad.
¿Cómo se trata? El tratamiento consiste en una dosis anual de albendazol, acompañado de ivermectina o dietilcarbamacina. Esta última no es aconsejable en casos severos. Acompañando a este tratamiento se administran fármacos antimicrobianos para lidiar con las complicaciones e infecciones secundarias a la enfermedad. ¿Cómo se previene? La prevención consiste, básicamente, en evitar la picadura del insecto portador de la enfermedad, ya que no existe ningún tratamiento preventivo para dicha enfermedad.
Es una infección de los labios, las encías o la boca y se debe al virus del herpes simple.
Esta infección provoca ampollas pequeñas y dolorosas, denominadas calenturas o herpes febril.
El herpes labial también se conoce como herpes oral.
¿Qué lo provoca?
La infección es causada por el virus herpes simple tipo 1 (VHS-1).
Después de la primera infección el virus se adormece, es decir se vuelve inactivo en los tejidos nerviosos de la cara. Algunas veces el virus despierta, se reactiva y produce calenturas.
En los EEUU más del 90% de las personas tienen la forma más común de herpes en algún momento de su vida.
¿Cómo se transmite el herpes?
El contacto directo de piel con piel, es decir, tocar, besar y el contacto sexual. La piel puede infectarse si está cortada, irritada, quemada, con salpullido o con otras lastimaduras. El herpes puede pasarse de una persona a otra o de una parte del cuerpo a otra.
Si una persona tiene llagas bucales de un resfriado, puede transmitir el virus durante el sexo oral y causar herpes genital.
El herpes se propaga más fácilmente cuando hay llagas abiertas. También puede transmitirse antes de que se formen las ampollas.
Una madre infectada puede transmitir el virus a su bebé durante o después del parto.
¿Cuáles son sus síntomas?
Algunas personas presentan ampollas en la boca la primera vez que entran en contacto con el virus. Otras no tienen ningún síntoma. Los síntomas aparecen con más frecuencia en niños entre 1 y 5 años de edad.
Estos síntomas pueden ser leves o graves. Suelen aparecer entre 1 y 3 semanas después de infectarse con el virus y pueden durar hasta 3 semanas.
Los síntomas incluyen;
Ardor cerca de los labios o la zona de la boca
Comezón en los labios o en la piel alrededor de la boca
Hormigueo cerca de los labios
Antes de que aparezcan las ampollas;
Dolor de garganta
Fiebre
Inflamación de ganglios linfáticos
Dolor al tragar
Las ampollas se pueden formar en;
Boca
Encías
Labios
Garganta
Las ampollas pueden ser;
Pequeñas llenas de líquido claro y amarillento
Rojas que se rompen y supuran
Varias ampollas pequeñas que pueden crecer juntas y formar una ampolla grande
Una ampolla que se pone amarilla y costrosa y finalmente se convierte en piel rosada
¿Cómo se diagnostica?
Se puede diagnosticar revisando la zona de la boca del paciente.
En algunas ocasiones se toma una muestra de la úlcera y se envía a laboratorio para un análisis más detallado. Los exámenes pueden incluir;
Pruebas de ADN del virus
Cultivo de virus
Prueba de Tzanck en busca del VHS
¿Cómo se trata?
En algunos casos los síntomas desaparecen por si solos en 1 o 2 semanas.
Los medicamentos para reducir el dolor y hacer desaparecer los síntomas más rápidamente son; los antivirales (Aciclovir, Famciclovir, Valaciclovir). Estos medicamentos funcionan mejor si se empiezan a tomar en el momento que empiezan las señales de advertencia de una llaga en la boca, antes de que aparezcan las ampollas.
También se pueden usar cremas cutáneas antivirales, aunque no son tan eficaces ya que solo acortan el brote entre unas horas y un día.
Otras medidas para sentirse mejor;
Gárgaras con agua fría.
Aplicar hielo o un pedazo de tela caliente en las llagas para ayudar a dolor el dolor.
Lavar las ampollas con agua y jabón lo cual previene que éstas se propaguen a otras zonas del cuerpo.
Evitar las bebidas calientes, los alimentos picantes y salados, y los cítricos.
Es una infección que se presenta en el intestino delgado producida por la bacteria Campylobacter jejuni. Esto es un tipo de intoxicación alimenticia. Los alimentos que se contaminan con más frecuencia son la carne de aves cruda, los productos agrícolas frescos y la leche sin pasteurizar. También es común encontrar esta bacteria en el agua, o bien en el contacto con personas y animales.
¿Cuáles son sus síntomas? Los principales síntomas de esta infección son fiebre, náuseas asociadas a vómitos, diarrea acuosa (en casos graves con sangre) y un dolor abdominal producido por los recurrentes cólicos.
Se suele saber si estás infectado mediante un Coprocultivo para la Campylobacter, un examen para la detección de glóbulos blancos o bien un hemograma.
¿Cómo se trata? Generalmente es un tipo de infección que cuando no es muy grave cesa por si sola con reposo. En casos graves se suele prescribir algún antibiótico que cese los efectos adversos.
Debido a la diarrea, todos los cuidados y hábitos que debemos adoptar en caso de contagio deberán destinarse a evitar la deshidratación. Para ello es conveniente beber 8-10 vasos de agua al día (con azúcar si fuera necesario), beber un vaso tras una diarrea fuerte (por la pérdida de líquido), comer pequeñas comidas a lo largo del dia (en lugar de hacer 3 grandes) y algún alimento rico en potasio.
Para concluír, un vídeo que resume perfectamente todos los temas tratados en esta entrada sobre la infección, e incluso profundiza un poco más en el funcionamiento de la Campylobacter.
Es una enfermedad infecciosa transmitida por garrapatas. Su agente etiológico son unas bacterias conocidas como borrelias.
Las garrapatas infectadas con esta bacteria se encuentran sobre todo en la zona norte de la península ibérica, se limitan a hábitats concretos con alto nivel de humedad. Sin embargo el riesgo de contraer la enfermedad es limitado. Sólo alrededor del 10% de los pacientes se infectan y el 1% desarrolla al enfermedad tras la picadura de una garrapata portadora del agente infeccioso.
¿Cuáles son sus etapas?
Etapa 1, llamada enfermedad de Lyme temprana y localizada. La infección aún no se ha propagado por todo el cuerpo.
Etapa 2, la bacteria ha empezado a propagarse por todo el cuerpo. Enfermedad de Lyme de diseminación temprana.
Etapa 3, llamada la enfermedad de Lyme de diseminación tardía. La bacteria se ha diseminado por todo el cuerpo.
¿Cuáles son los factores de riesgo?
Caminar en pastizales altos.
Realizar actividades al aire libre en una área donde se sabe que se presenta la enfermedad de Lyme.
Tener una mascota en casa
¿Cuáles son los síntomas?
Los síntomas de la enfermedad de Lyme temprana y localizada comienzan días o semanas después de la infección. Estos síntomas son similares a los de la gripe;
Dolor de cabeza
Dolos articular
Malestar
Fiebre y escalofrios
Dolores musculares
Rigidez en el cuello
También se puede presentar una erupción , una mancha roja y plana en el sitio de la picadura de la garrapata, con un área claro en el centro. La lesión suele ser bastante grande. Se conoce con el nombre de eritema migratorio.
Los síntomas pueden aparecer y desaparecer. Si no se trata dicha enfermedad la bacteria puede diseminarse al corazón, al cerebro y a las articulaciones.
En la enfermedad de Lyme de diseminación temprana, los síntomas pueden ocurrir semanas o meses después de la picadura, algunos de ellos son;
Parálisis o debilidad en los músculos de la cara.
Entumecimiento o dolor en la zona del nervio.
Problemas del corazón, tales como palpitaciones irregulares, dolor torácico o dificultad para respirar.
Los síntomas de la enfermedad de Lyme de diseminación tardía, pueden ocurrir meses o años después de la infección. Entres los síntomas más comunes se encuentran;
Dolor articular y muscular
Debilidad muscular
Entumecimiento y hormigueo
Problemas de habla
Movimiento muscular anormal
Problemas de pensamiento
¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico de esta enfermedad se puede establecer mediante una exploración física del paciente.
También se puede hacer un análisis de sangre para verificar la presencia de anticuerpos contra la bacteria que causa la enfermedad. El más utilizado es el ELISA para la enfermedad de Lyme.
Otros exámenes que se pueden hacer cuando la enfermedad se ha propagado son;
Ecocardiografía
Electrocardiograma
Resonancia magnética del cerebro
Punción raquídea
¿Cómo se trata?
Es necesario comenzar el tratamiento cuanto antes para evitar un curso grave de la enfermedad.
Durante la fase temprana la mayor eficacia se obtiene mediante un tratamiento con antibióticos de dos semanas de duración. El fármaco de elección puede ser la doxiciclina. En el caso de los niños y las mujeres embarazdas recibirán amoxicilina o cefuroxima.
En estadios más avanzados de la enfermedad, se emplean antibióticos del grupo de las cefalosporinas administrados por vía intravenosa. El tratamiento durará entre tres y cuatro semanas,
El contagio de las bacterias de persona a persona no es posible. Por ello no es necesario tomar medidas preventivas especiales al estar en contacto con personas infectadas.
¿Qué es? Se trata de una enfermedad infecciosa de carácter inflamatorio que se da a raíz de una infección por estreptococo pyogenes de tipo A (generalmente faringoamigdalitis). La causa es una respuesta autoinmune, en la que el sistema inmunitario ataca tejidos sanos. Puede darse en cualquier zona de nuestro organismo. Por lo general, se da en la pien en forma de eritema, en las articulaciones en forma de poliartritis, en el cerebro, al tejido subcutáneo provocando nódulos o al corazón, afectando a cualquiera de sus tres capas, y provocando valvulopatías crónicas.
¿Cuáles son sus síntomas? La fiebre reumática se presenta en forma de fatiga, falta de fuerza física, falta de aptetito, fiebre e inflamación articular. Todo esto va acompañado de la aparición de pancarditis(afectación simultánea de las tres capas del corazón), variando la sintomatología de una capa a otra. Cuando afecta al pericardio (pericarditis), se produce dolor pericárdico, que aumenta al respirar y al flexionar el tronco. En la Miocarditis, se produce insuficiencia cardíaca, dificultad para respirar, taquicardia, inflamación del hígado e inflamación cardíaca. En la endocardíacas se ven afectadas las válvulas cardíacas.
Otras manifestaciones menos habituales y ya mencionadas anteriormente son: Afectación cerebral (Cora de Sydenham) que causa debilidad, movimientos musculares por zonas, con apariencia de gusanos y trastornos emocionales; Nódulos subcutáneos, que suelen aparecer en la superficie de las articulaciones y eritema en el área troncal.
¿Cómo se trata? El tratamiento consiste en la administración de antibióticos, en primer lugar para la desaparición de la bacteria del organismo, y a continuacion para evitar la recurrencia de la enfermedad.