¿Qué es?
El shock séptico es un suceso en el que, la presencia de microorganismos patógenos (infección) en el torrente sanguíneo provoca un descenso del oxígeno y de la perfusión tisular, y como consecuencia, un descenso de la tensión arterial por un período de dos horas o más.
¿Cuáles son sus síntomas?
Los síntomas variarán según el orígen de la infección.
En la infección de cabeza y cuello se producirá cefalea, rigidez cervical, dolor de oídos y de garganta, inflamación de los ganglios linfáticos y un estado psíquico anormal.
Si la infección se origina en el tracto gastrointestinal se producirán náuseas, vómitos, diarrea, y dolor abdominal.
Si esta se origina en el pulmón, se presentará tos y dificultad para respirar.
Si el origen es del tracto urinario, se producirá dolor den la pelvis, flujo vaginal abundante, micción dolorosa y urgencia urinaria
Finalmente, si esta se origina en los huesos, se darán puntos senisbles, malestar general, eritema y edema.
Estos síntomas mencionados no son específicos, ya que se dan en numerosas enfermedades. Esto dificulta el diagnóstico temprano de la enfermedad.
¿Cómo se diagnostica?
Como se ha mencionado anteriormente, el diagnóstico es díficil, dado a la naturaleza de los síntomas. El signo que permite diagnosticar este estado es la activación de cascadas de inflamación y coagulación. Se producirá vasodilatación y distribución anormal de la sangre acompañadas de fugas en el endotelio capilar y el empleo de oxígeno y nutrientes no será útil.
Se realizará un examen físico que evaluará la respiración la circulación y el estado psíquico del paciente. Se observará con detenimiento la coloración y temperatura de la piel, ya que la color blanca o grisácea implica la mala perfusión característica del shock.
Sabemos que nos encontramos antre un shock séptico cuando la temperatura se encuentra por encima de 38 o por debajo de 36, la frecuencia cardíaca supera los 90 latidos por minuto y la respiratoria los 20, y , finalmente, si se toma una muestra de sangre y la cantidad de glóbulos blancos se encuentra sobre 1200/mm3 o por debajo de 4000m3, siendo el 10% de estos células inmaduras.
¿Cómo se trata?
Se procederá a la reanimación del paciente, intentando reparar los niveles establecidos por la hipoxia y la hipotensión (constantes vitales normalizadas). Se buscará el origen de la infección, y se realizará el respectivo tratamiento (fármacos antimicrobianos, cirugía o ambos). Finalmente, se buscará mantener el correcto funcionamiento de los órganos para evitar el fallo multiorgánico.

